Final – Vida de una Teibolera

Después de una hora y media de estarla esperando, por fin la vi salir, con un abrigo, zapatos de punta, bajitos, pantalón de mezclilla, blusa TOP de color blanco, que dejaba ver su vientre y ombligo perfectamente plano y torneado, si no la hubiera conocido en tales circunstancias hubiera jurado que me había enamorado de ella (mas no se si al final de esto, me enamore, se enamoro de mi, o nos enamoramos). Con una seña tratando de saludarme, me dice que me acerque y lo hago, la saludo, platicamos un tanto, y me pregunta que a donde vamos y le digo que pasemos a caminar, a lo cual ella accede y ya caminando le digo que quiero ir a un lugar donde no haga tanto frió y accede y nos vamos en mi carro.
En el transcurso de esto, nos acercamos a las postrimerías de la ciudad, en la carretera y donde no había nada, donde la oscuridad se pierde entre la noche, me pregunta que es lo que haré con ella…y respondo…Solo quiero conocerte.

En el carro, en las lejanías de la ciudad, donde nadie podía encontrarnos, me emprendí en darle mil pesos y le dije que al finalizar le daría los otros mil y ella accedió gustosamente, lo cual me transmitió confianza, confianza de ella hacia mi, una confianza no muy bien lograda en esos ambientes. Comencé con lo que tenia en mente y comencé con halagarla, por que en realidad era muy bonita, muy hermosa, y considero que en ese tipo de trabajos tienes que ser bonita, si no te mueres de hambre; ella respondía de una manera un tanto que me hacían sentir bien, notaba que se tornaba tímida, se sonrojaba, me decía que nadie le había dicho esas palabras desde que había entrado a trabajar en ese lugar, y le cuestione ese aspecto, del por que ella decía que ya nadie la halagaba, algún piropo, etc, y me respondo que en esos entornos es muy difícil, que solo recibía piropos con respecto a su cuerpo y me dijo cuales piropos recibía mas a menudo y eran los clásicos: AEstas bien buena@, AQue nalgotas tienes mamacita@, AMe encantan tus tetas@, AQue rico te lubricas chiquita@, etc, etc, etc, cosas que hasta en un cierto punto no me agradaba escuchar.

Conforme seguía la platica, no escuche mas cosas que cosas relacionadas con la tristeza que padecía en ese lugar. Llegue a preguntarle que es lo que ella sentía cuando estaba en un privado, lo que me respondió que en muchas ocasiones tomaba una píldora, consumia cocaina, piedra, cristal, que la relajaba al grado de que las caricias que recibía por parte de los hombres no las sentía, ¡no me excitan! eso fue lo que me respondió; no siento nada, me dan asco, me siento mas sucia, buscando estar un poco menos sucia que cuando empecé en este negocio, me da asco como todos me tocan, me da asco hacer un privado, asco de besarlos a todos, de sentir como sus lenguas me recorren el cuerpo, sentir sus manos por todo mi cuerpo, me da mucho asco Alejandro…………..Hasta este punto de la platica ella estaba llorando, se sentía sucia de hacer lo que hacia, cosa que me estaba transmitiendo un sentimiento de angustia, de tristeza.

Acto seguido salí del auto, y le dije que saliera y que tomáramos un poco de aire frió, y me acerque a ella y la abrace, hacia demasiado frió, un frió que quemaba tu piel, así que ya teniendola abrazada, le dije que si ella podria olvidarse de todo lo que ha vivido por tal solo un instante, me respondió que si, que si podia olvidarse de todo lo que ha vivido por tan solo un instante, pero que nunca se iba a olvidar de todas las violaciones que su padre le habia hecho, de los desprecios de la gente, de cómo la desprecio su primer novio cuando se entero que ella habia sido violada por su padre en innumerables ocasiones y cuando a los 16 años se enredo en el negocio de los tables y como se tuvo que entregar por dinero al dueño del “Table”.

Después de toda esa platica, de esa amarga confesion que te da una mujer, teniendo en cuenta que no cualquier chica bailarina te confiesa todo esto, creo fervientemente que fue un golpe de suerte, un golpe de la tristeza, un sino bifurcado. Me percate que ya estabamos en la hora azul y me dispuse a abrazarla mas fuerte que nunca, me dijo fuerte es lo que quiero, abrazame y quema mi piel. Le dije, te llevo a tu casa te parece? Me dijo que si y la lleve, a una vivienda humilde, en unas colonias marginadas, mas aun era oscura la mañana, ya estando afuera de su casa, me dispongo a darle los otros mil pesos pactados y se los doy en la mano y ella sonrie, pero una de esas risas misteriosas que la verdad me gusto mucho, ella inmediatamente saco una hojita de su bolsa imitación de Louis Vuitton y me pide una pluma, con esto anota el telefono de su casa y el de su celular, seguido me pide el mio, y le contesto, yo te llamare, no te preocupes por eso. “Bueno Confio en ti”, vale que si.
A los 5 minutos me bajo del auto y me dirijo a su puerta y la abro, la ayudo a bajarse y nos despedimos, le comento que ha sido un placer conocerla, que no la olvidare y que la llamare y ella delicadamente me da un beso en la mejilla, beso que aun recuerdo somericamente, nos despedimos y la veo perderse en las postrimerías de la noche, y asi fue, yo parto en mi carro y me pierdo en la voracidad de la oscuridad.

Pasaron los dias y la recordaba mucho, después de muchos dias, yo nunca la llame, de echo que mientras volaba por la noche, arroje el papelito donde me habia dejado el telefono, y se que el papelito tenia dos telefonos y un “ Te Quiero” y se quedo volando y dando vueltas por el asfalto… por ese detalle nunca la llame, y nunca fue mi intencion buscarla de nuevo, mas lavando el carro con mi novia me comenta, que por que traia dos mil pesos debajo del asiento, le conteste que por ahí se me han de haber caido, que me faltaban esos dos mil pesos, no sospecho nada, pero me quede pensando en que momento habria hecho eso, y me acorde que fue cuando me sali a abrirle la puerta, y nos perdimos para siempre, la verdad me deja mucho, me deja mucha tristeza, uno acude a un table, grita, rie, agasaja, manosea, le bailan, pero creo que son pocas las personas que si quiera se ponen abordar un tema como este, y menos aun un tema como el que expuse, quizas por lo delicado, quizas por lo sucio que pueda parecer, pero creo que la verdad no tiene nada de sucio, nada de delicado, solo es que la situación se da, y al final de cuentas, somos humanos, son humanos tambien, son mujeres, por los problemas que puedan tener, o no tener, o por gusto, que se yo la verdad, estan ahí, estan realizando una funcion que nos agrada a nosotros los hombres, me agrada a mi, estoy seguro que a ellas no, es un trabajo por necesidad, que debemos de aprender a respetar, tanto hombres como mujeres, para encontrar el respeto que merecemos.

Esta ha sido la particular vida de una bailarina, amiga donde quiera que se encuentre, quizas el destino mas adelante nos pueda unir, para compartir de nuevo un momento, un instante.

Te lo dije esa vez, “Caterva Astrales”, me dijiste que es eso?…. “Somos Instantes”.

Pensante me Quedo.

En Darte un Beso Urgente en el Silencio.

~ por Alejandro Duartte Lallenmand en Enero 14, 2006.

2 comentarios to “Final – Vida de una Teibolera”

  1. En si no es un comentario ya q lo q lei ps si llega pero queria ver si me puedes dar tu msn el mio es alexalex76@hotmail.com diras xqdejo sto aqui fijate q tengo 19 años y stoy muy confundido me paso algo parecido a lo q te paso pero yo stoy saliendo cn ella y miles de dudas me abordan trato de olvidar su trabajo pero eso sta hay la la vdd un buen consejo me hace falta para sto tendrias q saber bien como sta la onda x eso si te interesa hay sta …

  2. hola que tal quizas te sorprenda leer esto de una chika, pero bueno tengo 18 años y tmb me sucedio algo similar de hecho esta sitacion esta en mi presente me gustaria compartirla contigo ojala y me puedas contactar mi email es karo_lacherry17@hotmail.com…. espero estemos en contacto en realidad me ayudaria

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